Stefan Mikuła, el niño que presenció la historia y desafió al régimen
Nacido en 1946 en una Zielona Góra en plena reconstrucción de posguerra, Stefan Mikuła fue testigo directo de la gran transformación de los Territorios Recuperados. Su infancia estuvo marcada por la llegada de colonos de los Kresy, por la reconstrucción de una ciudad que había sido alemana y se volvía polaca, y por la tensión silenciosa entre las autoridades y la Iglesia. Pero fue el 30 de mayo de 1960, durante la gran celebración del Milenio del Bautismo de Polonia, cuando Stefan —aún niño— se vio envuelto en los acontecimientos que lo marcarían para siempre: los llamados Sucesos de la Casa Católica en Zielona Góra, un choque entre los fieles y la milicia que marcó un antes y un después en la historia de la ciudad.
Testimonio
A pesar de las represalias en la escuela, la incesante vigilancia durante su etapa adulta y la amenaza constante de los servicios de seguridad, Stefan Mikuła nunca dejó de acudir a su iglesia ni de manifestar su fe. La suya es una historia de valentía cotidiana, de pequeños actos de resistencia que, sumados, construyeron una vida de dignidad bajo un régimen que buscaba aplastar el espíritu humano. Su testimonio nos recuerda que la resistencia no solo se libra en las calles con pancartas, sino también en la intimidad de un hogar, en una oración susurrada, en la decisión de no tener miedo.
A continuación, te invitamos a escuchar su testimonio íntegro. En esta entrevista, Stefan Mikuła relata en primera persona los sucesos del 30 de mayo de 1960, qué significó crecer en una Polonia que buscaba silenciar cualquier voz disidente, y cómo enfrentó con la frente en alto el aparato represivo del Estado. Un documento invaluable de historia oral que tenemos el deber de preservar y compartir.

